El enigma de la estrella KIC 8462852

KIC 8462852 es la estrella de moda. También llamada Estrella de Tabby en honor de Tabetha Boyajian, una de las astrónomas que colaboró en su descubrimiento a partir de los datos del telescopio Kepler, este astro se hizo famoso el año pasado gracias a suextraña curva de luz, una curva que los investigadores no son capaces de explicar de forma satisfactoria. En su momento la hipótesis favorita era que estos cambios se debían a la presencia de una gran nube de cometas alrededor de la estrella, pero no todos están de acuerdo. Por lo tanto, algunos expertos han concluido que, por qué no, podrían estar causados por la presencia de gigantescas estructuras alienígenas. Lógicamente, el interés por KIC 8462852 ha provocado que un pequeño ejército de científicos esté en estos momentos buscando alguna explicación al anómalo comportamiento de la estrella más misteriosa de la actualidad. ¿Y qué han encontrado?

Pues más misterios. En un reciente paper Benjamin Montet y Joshua Simon han analizado el brillo de la díscola estrella durante la misión primaria de Kepler, es decir, unos cuatro años. Y, sorpresa, han encontrado que, además de su errática curva de luz, el brillo medio de la estrella ha disminuido continuamente durante esos cuatro años (una disminución del 0,341% por año para ser precisos). ¿Y qué tiene eso de extraño? Pues que arroja un jarro de agua fría a la hipótesis de que los cambios de brillo están causados por una nube de cometas.

Recapitulemos un poco antes de seguir. La historia de KIC 8462852 comenzó cuando un grupo de astrónomos liderado por Tabetha Boyajian identificó con ayuda de miles de internautas de todo el mundo que la curva de luz de KIC 8462852 no era normal. A diferencia de los tránsitos regulares que Kepler ha detectado cuando un planeta pasa por delante del disco de su estrella, KIC 8462852 presenta tránsitos caóticos y muy profundos. Durante algunos de estos eventos, hasta el 20% de la luz de KIC 8462852 ha sido bloqueada por algo (cuando lo normal es que la profundidad de los tránsitos planetarios sea del 1% como mucho). Sea lo que sea, no pueden ser planetas. Boyajian y su equipo sugirieron que la explicación más lógica era que la luz estelar estaba siendo bloqueada por una nube irregular de planetesimales o cometas. El origen de esta gigantesca nube —¿colisiones entre planetas dentro del sistema?— no era trivial, pero al menos era una explicación normal.

No obstante, esta hipótesis pronto se enfrentó a su primer problema. Si la causa de los tránsitos eran planetesimales, polvo y/o asteroides, la estrella debería ser más brillante de lo debido en el infrarrojo. Pero las observaciones con el telescopio espacial Spitzer y radiotelescopios terrestres no han detectado ese incremento. La única posibilidad que quedaba era que se tratase de cometas (más lejanos y fríos que los planetesimales). Un modelo consistente en una nube de un centenar de cometas viajando juntos era capaz de explicar algunos de los tránsitos de la estrella. Pero no todos.

La locura mediática alrededor de KIC 8462852 surgió cuando Jason Wright y otros investigadores propusieron que los cambios de brillo podían ser debidos a estructuras artificiales, como por ejemplo, una Esfera de Dyson en construcción (o quizás un Enjambre de Dyson). Inmediatamente se realizaron observaciones en el visible y en el espectro de radio relativamente limitadas en búsqueda de alguna señal SETI, pero por el momento no se ha descubierto ninguna señal que contenga el primer tomo de una Enciclopedia Galáctica o planos para construir una máquina capaz de crear agujeros de gusano.

… …

Post completo en: Daniel Marín. Eureka. NAUKAS

Share